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La Guerra de las brujas
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¿Qué ha dicho la autora?
Una historia de iniciación
Ya hace tiempo que me planteé de escribir el relato de una joven que descubre que es una bruja. A partir de este descubrimiento, todo aquello que su madre y su abuela le habían enseñado adquiere otro sentido en su vida. De esta semilla intimista, privada y femenina surgió El clan de la loba. Es, por tanto, una historia de iniciación y aprendizaje y una historia de mujeres sabias que, por medio de la tradición oral, transmiten sus conocimientos y poderes a escondidas de los hombres. Y quizá es esto lo que quería reivindicar: las historias de brujas de verdad, mujeres que vivieron perseguidas y fueron consideradas peligrosas porque dominaban aspectos de la naturaleza (curar, el secreto de los partos, el poder de las hierbas, el valor de las piedras), que los hombre ignoraban.

Las brujas de verdad
Y es que las brujas, juzgadas por actos de brujería, quemadas o colgadas a lo largo del siglo XVI y XVII, fueron mujeres del pueblo acusadas de provocar inundaciones, sequías, granizadas, de invocar enfermedades como la peste y de causar la muerte a los recién nacidos. De aquí la imagen malévola de la bruja que por otra parte es sabido que curaba las enfermedades con hierbas curativas, preparaba pócimas amorosas y hacía los trabajos de las comadronas. Estos son los perfiles de nuestras brujas populares recogidos por Caro Baroja.

El éxito del fenómeno Harry Potter hizo que aparcase la idea de la historia, ya que no quería que se la comparase. Sobre todo porque Harry Potter y otras novelas fantásticas beben de raíces celtas en las que los poderes mágicos están en manos de hombres, druidas y sacerdotes.

Una idea romántica
Me seducía igualmente la idea de la antropóloga Margaret Murray que defendía la pervivencia de antiguas sociedades matriarcales –nunca demostradas- de este primitivo poder de las mujeres consideradas brujas que invocan a la luna y rinden homenaje y culto a Diana. Ellas, las brujas, conservan en la espiritualidad femenina un antiguo poder vinculado, por razón de sexo, a la naturaleza, la gestación y la vida. De aquí su fuerza, de aquí su misticismo. Una idea romántica y seductora como todas las que han alimentado el mito de las sirenas y de las amazonas. Una idea para fundamentar la leyenda.

La leyenda
"En el albor de los tiempos O, la madre bruja, reinaba entre todas las tribus con la ayuda de la magia, imponiendo paz a los guerreros, bendiciendo los frutos de la tierra y propiciando su unión con el fuego, el agua y el aire... O era fértil y tuvo dos hijas muy bellas, Od y Om, a quienes transmitió su saber." En sus hijas y sus tribus confluyen los dos mitos en torno a sus respectivas naturalezas: las Omar, mortales, madres, generosas y vinculadas a la naturaleza, y las Odish, inmortales, estériles, sanguinarias y poderosas.

La lucha entre las dos facciones es el conflicto que estructura la trilogía La Guerra de las Brujas.
 
edebé Netydea